domingo, noviembre 04, 2012

Cine: Skyfall

Toma ya, sesión doble de Bond en esta humilde casa, y es que no pienso quedarme sin reseñar algo por el mero hecho de que el bueno de Ulin ya o haya hecho. Así aportamos variedad de puntos de vista, que eso siempre es bueno y sano.

Cincuenta años ya de Bond, medio siglo, una cantidad ingente de años en los que nos olvidábamos del agente secreto pero que siempre regresaba. Cincuenta años dan para mucho, para edificar un mito, para dinamitarlo, parodiarlo y darle la vuelta como a un calcetín  para adaptarlo a los tiempos, para inadaptarlo a los tiempos.

Son cincuenta años trabajando con un personaje que ya forma parte del acervo popular, y tanta manipulación y resobeteo lo han desdibujado hasta el punto que el Bond que habita en la mente de cada espectador es totalmente distinto al Bond de las demás personas. En una época en la que la gente ya no pide, exige, que las historias y personajes sean como el las imaginó, o como el las vivió por primera vez, darle al espectador lo mismo de siempre pero logrando que parezca nuevo es difícil, por no decir imposible.

O se te aparece la virgen o haces lo que te salga del corazón ignorando a la ruidosa minoría de fans enloquecidos.

Al salir del cine a uno le dio la sensación de que por fin, tras cincuenta años explorando el personaje, diseccionándolo, desmontándolo, se ha sintetizado en una serie de factores que hacen a Bond Bond. Que la secuencia final no es un Back to Basics, sino que de forma triunfal y aunque nos duela pues por fin disfrutamos de las muchas cosas que se nos metió con calzador en films anteriores, Bond ha logrado encontrar su sello, su marca.

Y esto no es el bombardeo topiqueril al que nos sometían las películas de Brosnan, todas las coletillas, todo el product placement, todas las chorradas que nos empachaban ahí en esta película se convierte en partes de una liturgia.

Donde antes había Jack Whites, Sheril Crowes o Madonnas, aquí tenemos una cantante con un chorro de voz como dios manda, donde antes tenias un videoclip como secuencia de créditos  aquí volvemos a la estupenda labor realizada en la que de forma hipnótica se nos van subrayando todas las partes clave de la película.

Aunque he de reconocer que nada como la poderosisima secuencia de Casino Royale, con una canción tremenda a caro de Chris Cornell, ese You know my name es toda una declaración  Es para mi una de las mejores canciones de Bond, dentro de las películas Bond.

Pero a lo que voy, Skyfall es una película de Bond, sobre Bond, se cuestiona el personaje, su identidad su utilidad. No en vano media película gira en torno a si el MI6, el mundo de Bond tiene cabida, a si se pueden contar historias de Bond hoy en día.

Y la respuesta, lo que me resulta mas cojonudo de todo el ejercicio de reflexión que se hace en la película  pasa por Bond. Las películas de James Bond no pueden hacerse mirando a otra parte que no sean Bond, no  puede convertirlo en Bourne o en cualquier otra película genérica de espías de la CIA donde un agente corre por las calles de Europa del este mientras doce tipos le monitorizan y le soplan cosas al oído mientras intenta conseguir unos datos de mierda.

No, Bond necesita villanos megalomaniacos, interpretado con solvencia por un Javier Bardem que se ha preparado el papel a base de ver El Caballero Oscuro Vuelve. Bond necesita planes malvados hiperbólicos que requieran fugas imposibles y a ser posible tirarle un vagón de metro o dos a la cabeza del héroe aquí precisamente el momento en que la peli salta por encima del tiburón.)

La sobriedad y la verosimilitud no tienen cabida, si por algo nos(me) gusta Bond es porque es demasiado para ser verdad, porque nunca, nunca podré ser Bond, pero esa imposibilidad no me priva de disfrutarlo, creo que hasta se degusta con mas intensidad, esos viajes a lugares exóticos, esos casinos imposibles...

Si en el fondo la película me resulta un acierto devolviendonos al Bond de siempre, pero hoy. Formalmente pincha en algunos momentos, sobre todo con una parte final alargada en exceso y que intenta dar una impresión de Last Stand que no llega a calar. Pero quizás sea ya parte del cansancio acumulado pues estamos ante una película de metraje generoso capaz de retorcerse sobre si misma para dar muchas caras distintas.

Resumiendo y coincidiendo con Ulin, me da un poco de rabia que tras tres películas hayan conseguido, en mi opinión  dar con la tecla dejándonos un final perfecto para volver a disfrutar de lo que nos enamoro del personaje. Y sin mas, les dejo con la mejor canción Bond jamas usada en una peli de Bond.

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